Esta región se sitúa entre los Alpes y el Mediterráneo, ofrece una gran diversidad de paisajes.
El pueblo de Lourmarin y su castillo, construido en el siglo XV y ampliado durante el Renacimiento serán nuestra primera etapa.
A continuación, por el camino de las gargantas de Aigue Brun, cruzaremos la montaña del Luberon, para llegar al pueblo de Bonnieux y observar desde sus murallas un panorama excepcional del valle del Calavon.
A lo lejos, los pueblos de Gordes y de Roussillon, colgados de los Montes del
Vaucluse, son las etapas siguientes.
Después de almorzar en Gordes, podrá conocer este magnífico pueblo, que ha acogido a numerosos artistas, como el pintor Vasarely y el fotógrafo Willy Ronis |
La Abadía de Sénanque : los campos de lavanda cultivados a su alrededor ofrecen un contraste admirable con el estilo cisterciense. La abadía fue construida en el siglo XII. Se caracteriza por su gran sobriedad, está declarado hoy Monumento Histórico.
Una visita guiada le permitirá descubrir el claustro y la iglesia abacial.
Las borias una construcción de piedras secas, son refugios de pastores que pertenecen a los paisajes del Luberon.
Visitar el sorprendente pueblo de Roussillon. Esta construido en la cima de una colina cuyas tierras han sido explotadas por sus ocres. Estas antiguas canteras han elaborado un paisaje fantástico de colores impresionantes, en el que se han organizado recorridos.
Nuestra jornada en el Luberon concluirá con estos bellos colores.

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